Como asesoría, vemos con frecuencia que una revisión ordenada de las cotizaciones antes del cierre fiscal evita sorpresas posteriores. Además de cumplir con Hacienda, una correcta gestión de la Seguridad Social protege las prestaciones futuras —pensiones, incapacidad o prestaciones por desempleo— y reduce el riesgo de sanciones y recargos administrativos.

Organiza y concilia la información de personal

Antes de presentar impuestos, dedica tiempo a comprobar que las altas, bajas y modificaciones de contrato están correctamente registradas y con las fechas exactas. Reconciliar las nóminas con los informes oficiales de la Seguridad Social (informe de bases, ficheros de cotización) permite detectar desviaciones en las bases o en los conceptos retributivos que se están cotizando. Un error habitual es no incorporar correctamente complementos, pagas extras prorrateadas o conceptos en especie a la base de cotización; revisarlos evita rectificaciones costosas.

Revisa las situaciones especiales de socios y administradores

En sociedades, la clasificación de socios y administradores influye directamente en el régimen y en la base de cotización. Conviene confirmar si corresponde Régimen General, Régimen de Autónomos o encuadramientos específicos, y dejar documentado el criterio aplicado. Una decisión incorrecta puede implicar cotizaciones atrasadas y afectar tanto al coste empresarial como a las prestaciones personales.

Comprueba bonificaciones, reducciones y la documentación justificativa

Si la empresa aplica bonificaciones en cuotas (contratación, formación, incentivos territoriales, etc.), asegúrate de que existen los contratos, comunicados y registros que las amparan. Mantener la documentación organizada facilita la defensa en caso de requerimiento y evita la pérdida del beneficio por falta de pruebas.

Pequechos controles prácticos antes del cierre

  • Conciliar último boletín de bases con la contabilidad de salarios.
  • Verificar retenciones practicadas (IRPF) y su reflejo en modelos tributarios.
  • Asegurar que altas/bajas están comunicadas en tiempo y forma.
  • Archivar justificantes de bonificaciones y contratos temporales.

Estos gestos sencillos reducen errores administrativos y adelantan la detección de problemas que, si se dejan pasar, pueden terminar en recargos o sanciones y en la necesidad de regularizaciones que complican la presentación de impuestos.

Si tiene dudas sobre bases de cotización, encuadramiento de administradores o la aplicación de bonificaciones, es preferible actuar antes del cierre fiscal. Una revisión a tiempo le ahorra costes y preserva las prestaciones de sus trabajadores y de los responsables de la sociedad.

En Espinoza Asociados podemos revisar su situación, conciliar nóminas y cotizaciones y proponer las correcciones necesarias con un enfoque práctico y siempre adaptado a su empresa. Si quiere, hablamos y lo preparamos antes de presentar impuestos.

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