Cuando revisas la situación contable de tu negocio conviene aprovechar para hacer una comprobación práctica de las obligaciones laborales. Un error o un descuido en este ámbito puede generar sanciones, pasivos ocultos o problemas de tesorería que afecten directamente a la estabilidad de la empresa. Aquí te proponemos las claves que conviene revisar con antelación, explicado de forma práctica y clara.

Contratos, clasificación y altas

Revisa la tipología de los contratos: que la modalidad se ajuste a la realidad del puesto y a la normativa vigente; el uso excesivo de contratos temporales o una clasificación incorrecta son motivos habituales de inspección. Comprueba que todas las altas en la Seguridad Social están tramitadas correctamente y en plazo, con el código de cuenta de cotización adecuado. Si hay personal subcontratado o autónomos vinculados, asegúrate de que su relación esté documentada y no encubra una relación laboral.

Nóminas, cotizaciones y provisiones

Al revisar la contabilidad, compara las nóminas con los asientos contables: salario bruto, pagas extra, horas extras, bases de cotización y retenciones deben coincidir. Revisa también las provisiones por salarios pendientes, vacaciones devengadas y finiquitos potenciales: es habitual que estos pasivos no estén bien provisionados y aparezcan como un problema de tesorería en cierres o ventas. Asegúrate de aplicar el convenio colectivo correspondiente y de conservar recibos, contratos y justificantes de pago.

Registro de jornada, jornada y conciliación

Comprueba que existe un registro horario fiable y accesible para cada trabajador, y que la jornada real se ajusta a lo declarado. Documenta acuerdos sobre flexibilidad, teletrabajo o turnos y deja constancia de autorizaciones y calendarios. Esto evita discrepancias en horas trabajadas, cálculo de horas extraordinarias y sanciones en inspecciones.

Prevención de riesgos y documentación

No olvides la prevención de riesgos laborales: evaluaciones, plan de prevención, formación y entrega de equipos de protección. Ten al día los partes de accidentes y la documentación de formación. Una gestión preventiva mínima reduce riesgos y costes, y es un indicador de buen gobierno para clientes y proveedores.

En resumen: al revisar la contabilidad, dedica tiempo a comprobar contratos y altas, conciliación entre nóminas y asientos, provisiones por obligaciones laborales, registro de jornada y prevención. Hacerlo con antelación protege la estabilidad financiera y evita contingencias que puedan complicar la marcha del negocio.

Si deseas, en Espinoza Asociados podemos ayudarte a revisar estos puntos de forma práctica: hacemos una revisión orientada a detectar riesgos reales, regularizar cuando haga falta y proponer medidas para mejorar tus procesos laborales y contables sin alarmismos, con soluciones adaptadas a tu negocio.

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